La prevalencia de consumo para alcohol y cannabis junto a la percepción del riesgo asociado al uso de las sustancias psicoactivas estudiadas y otros datos obtenidos en este estudio podrían contribuir a definir intervenciones dirigidas a la prevención y modificación de actitudes, así como al diseño de futuras investigaciones en este colectivo.
Un grupo de expertos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) asegura haber encontrado el mecanismo por el cual el cannabis aumenta el riesgo de padecer esquizofrenia.
Aunque su uso es ilícito en Estados Unidos, en virtud de una ley ratificada por el presidente Richard Nixon en 1970, un total de 15 Estados y la capital federal permiten su uso médico, para paliar el dolor.
Según una investigación realizada por el Behavioural Science Institute de la Radboud University Nijmegen, en Países Bajos, y publicada on line en "Addiction Biology".
Los datos de prevalencia sitúan al consumo de cannabis en el primer lugar entre las drogas ilegales (tercero si se tiene en cuenta el tabaco y el alcohol).
Los beneficios del cannabis contra varios síntomas de la esclerosis múltiple podrían verse oscurecidos por un efecto secundario que hasta ahora había pasado inadvertido para la literatura científica: esta sustancia, componente activo de la marihuana y el hachís, puede deteriorar significativamente las capacidades intelectuales.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.