Tomar cannabidiol puede reducir las convulsiones a la mitad en algunos niños y adultos con síndrome de Lennox-Gastaut (LGS, por sus siglas en inglés), una forma grave de epilepsia, según las conclusiones de un estudio clínico controlado a gran escala que se presentan en la 69 Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología.
El programa de prevención universitario En Plenas Facultades (EPF) presenta la aplicación gratuita para móviles Android Run4Fun EPF. Este juego educativo ideado por estudiantes universitarios del Máster de Multimedia de la Salle (Universidad Ramón Llull) y creado por MyC Games, catalogado como un platform runner, pretende concienciar a la juventud universitaria sobre los riesgos asociados al uso, abuso y mezcla de sustancias psicoactivas.
La Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados ha aprobado una proposición no de ley para crear una Subcomisión que analice la posible regulación del uso terapéutico del cannabis, basándose en las experiencias en otros países y en la evidencia científica hasta ahora disponible sobre sus beneficios.
En un trámite ágil, sorpresivo por la idiosincrasia conservadora de los habitantes de montaña, la Legislatura de Mendoza aprobó el uso medicinal de aceite de cannabis para pacientes con epilepsia refractaria y la posible incorporación de otras enfermedades al tratamiento. No permite el autocultivo.
Expertos en Psiquiatría y patología dual han destacado la necesidad de impulsar la investigación sobre el uso terapéutico de algunos derivados de las drogas, ya que se ha demostrado que estas sustancias actúan "1.000 veces más rápido" que los medicamentos que se venden en las farmacias.
La OMS revisará el estatus médico de la marihuana bajo una corriente mundial de legalización a mayor escala. Aún hay varios estudios científicos que se contradicen respecto a sus beneficios terapéuticos.
El derivado de la marihuana, que no tiene efectos psicotrópicos, habría generado una disminución de las crisis en al menos el 80% de los casos analizados.
Las personas con trastorno explosivo intermitente (TEI) -un trastorno marcado por frecuentes estallidos físicos o verbales-- tienen un riesgo cinco veces mayor de abusar de sustancias como el alcohol, el tabaco y la marihuana que aquellas que no muestran un comportamiento agresivo frecuente, según concluye un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos.
El tratamiento antirretroviral ha transformado el VIH. Hoy, muchas personas pueden mantener la carga viral indetectable durante años y tener una esperanza de vida cercana a la de la población general.