Científicos del King's College de Londres (Reino Unido) aseguran que un compuesto del cannabis llamado cannabidiol (CBD) podría convertirse en un prometedor tratamiento antipsicótico, tras los buenos resultados obtenidos en un pequeño ensayo clínico en humanos.
Tomar cannabidiol puede reducir las convulsiones a la mitad en algunos niños y adultos con síndrome de Lennox-Gastaut (LGS, por sus siglas en inglés), una forma grave de epilepsia, según las conclusiones de un estudio clínico controlado a gran escala que se presentan en la 69 Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología.
El derivado de la marihuana, que no tiene efectos psicotrópicos, habría generado una disminución de las crisis en al menos el 80% de los casos analizados.
El proyecto promovido por el presidente Peña Nieto prevé la producción de la planta para uso científico y terapéutico. La legislación deberá ser aprobada por el Congreso antes de entrar en vigor.
"Si me pillan haciendo esto pueden quitarme a la niña", dice una madre cuya hija tiene síndrome de Angelma. La mayoría de los menores tiene autismo, epilepsia o cancer. "Nos dijeron que no había tratamiento. Y es verdad que no lo hay. Pero hay cosas que ayudan a que esté mejor"
La menor padece un síndrome que le provoca alrededor de 400 episodios de convulsión diarios, incluso cuando duerme, por lo que sus padres decidieron acudir al cannabidiol, una sustancia que relaja los músculos.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.