Le llaman shisha en Egipto y Sudán, narguile en Turquía y Siria, hookah en India. En español, se le dice también narguila y cachimba. Algunas están hechas de barro, otras de metal, plástico o vidrio, finamente talladas. El principio es el mismo: son pipas de agua para fumar tabaco con sabor que burbujea a través del agua.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.