Entre los años 2000 y 2012. Entre los ansiolíticos más utilizados en España están el lorazepam y el alprazolam, comercializados por Pfizer como 'Orfidal' y 'Trankimazin' respectivamente, y de los hipnóticos o somníferos el más utilizado es el lormatazepam, más conocido como Noctamid (Teofarma).
El abuso de este tipo de psicofármacos tiene un daño potencial alto y cuesta reconocerlos como una droga. Provoca más de 20 mil muertes al año y se estima que el 40% los usa sin prescripción médica.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.