La epidemiología basada en el análisis de sustancias psicoactivas en aguas residuales es un indicador adicional al del uso de drogas que está ganando confianza ultimamente para complementar el panel de indicadores establecido hasta la fecha.
Según un macroestudio internacional que ha monitorizado el consumo de drogas (anfetamina,metanfetamina, éxtasis y cocaína), en 37 países a través del análisis de las aguas residuales generadas por 60 millones de personas de 120 ciudades, entre 2011 y 2017.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.