La naltrexona fue aprobada en 1995 por la FDA como tratamiento para el alcoholismo y junto con el disulfiram es uno de los dos tratamientos para dicha adicción. Pero un nuevo estudio del departamento de la VA, Alcohol Research Center, Veterans Affairs Connecticut Healthcare System genera dudas sobre la ineficacia de la naltrexona para tratar un alcoholismo severo y crónico en hombres.
Muchos estudios han sido contradictorios respecto a la relación existente entre alcoholismo y cáncer de colon, si bien ahora un artículo publicado en enero en la revista Gut, asegura que el consumo de alcohol fomenta el desarrollo de adenomas y cáncer de colon ya existentes.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.