Un equipo de investigadores estadounidenses de la Escuela de Medicina de Yale ha dado el primer paso para encontrar un fármaco que anule los efectos del alcohol. Durante cuatro años llevarán a cabo una serie de pruebas clínicas para comprobar si, como piensan, tomar el compuesto farmacéutico iomazenil ingerido antes de beber alcohol puede mitigar algunos de los efectos del mismo en el cerebro.
Investigadores del Centro de Investigación Príncipe Felipe demuestran que la neuroinflamación producida por el consumo crónico de alcohol causa alteraciones en la mielina, responsable de la transmisión de impulsos nerviosos a lo largo de las neuronas.
Bautizado como "Wahh Quantum Sensations", este spray se vende por apenas 20 euros y "se parece a un trozo de lápiz labial". Una dosis es suficiente para apreciar "unos segundos de borrachera", según sus diseñadores.
Su obra "Lágrimas de otoño" es una autobiografía de sus 20 años como alcohólico. Dámaso Diaz, a sus 45 años sigue maldiciendo el día en que comenzó a beber de manera compulsiva. Ahora dice que quiere recuperar «el tiempo perdido» en Fuengirola haciendo lo que más le gusta: escribir. Aunque, eso sí, sin olvidarse de ayudar a los que, como él, han sucumbido al alcohol.
La iniciativa, impulsada por organizaciones europeas, reclama actualizar los símbolos digitales que asocian el brindis y el consumo de alcohol con la idea de bienestar y salud.