El programa de asesoramiento recibe una media de 140 personas al año. La falta de empleo es la principal dificultad tras dos largos años de tratamiento.
Los jóvenes que hacen botellón cada vez se inician antes y toman más alcohol. Comienzan a beber a los 13 o 14 años y con bebidas de alta graduación. El 40% admite que con el botellón busca conscientemente emborracharse. Ignoran que el alcohol puede alterar el desarrollo del cerebro.
Según refleja el estudio "Juventud y Alcohol", elaborado por la Fundación Pfizer, y que ha entrevistado a 750 jóvenes de entre 12 y 18 años, 750 padres y madres y a 175 docentes de la ESO y de Bachillerato.
La iniciativa, impulsada por organizaciones europeas, reclama actualizar los símbolos digitales que asocian el brindis y el consumo de alcohol con la idea de bienestar y salud.