Mientras más de 54 millones de espectadores desde Tokio a Los Ángeles siguen los partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, hace tiempo que otro tipo de observadores permanece atento a lo que sucede detrás de las pantallas en los días de partido.
Ya lo había alertado ONU Mujeres en su campaña «En equipo contra la violencia familiar»: los casos de violencia doméstica aumentan un 26% cuando el equipo de la persona agresora gana o empata, y un 38% cuando pierde. Se refiere al estudio Can the FIFA World Cup Football (Soccer) Tournament Be Associated with an Increase in Domestic Abuse? («¿puede asociarse el mundial de fútbol al incremento de la violencia doméstica?»), llevado a cabo por la Universidad de Lancaster con los datos de las denuncias policiales durantes tres copas del mundo (2002, 2006, 2010), y que ha motivado campañas locales como «No dejes que el mundial te marque», en Leeds (West Yorkshire, Inglaterra).



