En una habitación del sur de Londres hay una cama, luz regulable y música. Una persona traga cinco cápsulas que suman 25 miligramos de psilocibina, mientras un terapeuta y un acompañante clínico permanecerán a su lado seis horas. La escena parece escapada de otro lugar, mas sucedió dentro del sistema sanitario británico.
El 6 de agosto, Nature Medicine publicó el primer ensayo sobre la viabilidad de esta terapia para la depresión resistente en el sistema nacional de salud inglés. Sesenta pacientes recibieron al azar psilocibina o placebo. Hubo preparación psicológica antes y sesiones de integración después, además de revisiones durante seis semanas.



