Las IV Jornadas de LasDrogas.info, celebradas bajo el título Psicodélicos y salud mental, reunieron a especialistas del ámbito científico, clínico y comunitario para analizar el momento actual del uso terapéutico de estas sustancias. La jornada abordó la evolución histórica de los psicodélicos, la investigación reciente, los modelos de regulación y los retos que plantea su posible integración en salud mental.
La ponencia principal corrió a cargo de Anton Gómez Escolar, psicofarmacólogo, autor y divulgador científico (drogopedia), que ofreció un recorrido por la historia, la ciencia, el potencial terapéutico y la regulación de los psicodélicos. Durante su intervención, recordó que existen indicios del uso de estas sustancias desde hace miles de años, vinculados a prácticas comunitarias, ceremoniales, religiosas y medicinales. También explicó cómo su presencia fue desapareciendo en distintos contextos históricos, especialmente por la expansión del cristianismo en Europa y los procesos coloniales en otros territorios.
Gómez Escolar situó el gran impulso de la investigación moderna a partir del siglo XX, especialmente tras el descubrimiento del LSD, y explicó cómo estas sustancias empezaron a utilizarse en investigación psiquiátrica y psicoterapéutica. Sin embargo, señaló que la prohibición internacional de finales de los años sesenta y principios de los setenta bloqueó tanto el uso social como buena parte de la investigación médica, en un contexto marcado por factores sanitarios, sociales y políticos.
En su intervención también abordó el actual “renacimiento psicodélico”, impulsado por mejoras metodológicas, avances en neurociencia, una mayor apertura institucional y la necesidad de buscar alternativas para trastornos de salud mental que no responden bien a los tratamientos convencionales, como la depresión, el trastorno de estrés postraumático o las adicciones.
La segunda parte de la jornada estuvo dedicada a la mesa “Hacia una integración responsable: experiencias clínicas y salud pública”. En ella participaron José Carlos Bouso, Òscar Soto Angona y Lauri Comoli, que compartieron distintas perspectivas sobre la implementación clínica, la investigación y el acompañamiento terapéutico.
José Carlos Bouso, psicólogo, doctor en Farmacología y director científico de Clínica Synaptica, abordó los retos actuales de implementar terapias asistidas con psicodélicos en España. Durante su intervención, comparó modelos como el uso de esketamina y la terapia asistida con MDMA, subrayando la diferencia entre un abordaje más farmacológico y otro en el que la experiencia psicológica y el proceso terapéutico tienen un papel central.
Bouso también señaló algunas dificultades regulatorias y administrativas para avanzar en estos tratamientos, y explicó que desde Clínica Synaptica se han encontrado limitaciones para acceder a determinadas sustancias por la vía del uso compasivo. Según expuso, otros países ya han abierto vías de implementación, mientras que en España todavía persisten barreras importantes.
Por su parte, Òscar Soto Angona, psiquiatra, terapeuta e investigador en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el Institut de Recerca Sant Joan de Déu, presentó el trabajo del grupo ANIMA y defendió la importancia de tener en cuenta el contexto y la experiencia subjetiva en estos tratamientos. Según explicó, una misma sustancia puede producir efectos muy distintos según el estado mental de la persona, el acompañamiento recibido y las condiciones en las que se desarrolla la experiencia.
Soto remarcó que la neuroplasticidad, por sí sola, no basta para explicar el potencial terapéutico de estas sustancias. En su intervención defendió la necesidad de comprender cómo se combinan los efectos biológicos, psicológicos y contextuales para avanzar hacia abordajes más personalizados, eficaces y seguros.
La mesa se cerró con la intervención de Lauri Comoli, profesional con experiencia en acompañamiento terapéutico en entornos clínicos en ATMA CENA (Canadá) y actualmente vinculada a la Psychedelic Association of Canada, donde forma parte del Comité de Ética. Comoli compartió su experiencia en procesos de terapia asistida con ketamina y puso el acento en la importancia de la comunidad, la integración y el trabajo interdisciplinario. «El mejor trabajo psicodélico no se hace en soledad, se hace en comunidad», defendió durante su intervención.
Comoli explicó que la integración posterior a la experiencia es una parte clave del proceso, ya que el cambio no depende solo de la sustancia, sino también del entorno, los vínculos, la red de apoyo y el acompañamiento posterior. También señaló la necesidad de cuidar la ética profesional, los límites, la transferencia y el autocuidado de quienes acompañan estos procesos.
Las jornadas concluyeron con una idea compartida por las distintas intervenciones: el interés creciente por los psicodélicos en salud mental exige prudencia, investigación rigurosa, marcos regulatorios claros y modelos de atención que no reduzcan estas terapias únicamente al uso de una sustancia, sino que incorporen el contexto, la preparación, la integración y la seguridad de las personas participantes.
Las jornadas pueden verse en diferido AQUÍ.




