La Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) ha difundido nuevos materiales dirigidos a profesionales de urgencias para mejorar la identificación, atención y notificación de las intoxicaciones relacionadas con gominolas y otros alimentos que contienen cannabinoides. La campaña insiste en la necesidad de detectar estos casos, actuar clínicamente y activar cuanto antes el circuito de notificación.
Ante una intoxicación, la prioridad es estabilizar a la persona y tratar los síntomas agudos. La ASPB recomienda además recoger información sobre el producto consumido —tipo, envase, lugar de compra y circunstancias del consumo— y conservar el embalaje siempre que sea posible. Estos datos pueden resultar útiles para identificar el producto implicado y facilitar la investigación posterior.
La iniciativa se apoya en tres vídeos específicos para profesionales, centrados en salud pública, seguridad alimentaria y atención en urgencias. La agencia también ha elaborado materiales preventivos destinados a la población sobre gominolas y vapeadores con efectos psicoactivos, con versiones subtituladas en castellano, inglés y francés. De hecho, el abordaje no se limita al ámbito sanitario. La ASPB ya había tratado esta cuestión en una sesión científica sobre intoxicaciones por cannabinoides en alimentos, que abordó precisamente la coordinación entre toxicología clínica, seguridad alimentaria y actuación policial ante este tipo de productos.
Entre las referencias que acompaña la ASPB figuran materiales del Plan Nacional sobre Drogas sobre cannabinoides sintéticos y documentación de la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA) sobre cannabinoides semisintéticos y nuevas sustancias psicoactivas. La inclusión de estas fuentes refleja que el fenómeno se enmarca en un mercado en el que aparecen productos con composiciones variables y con presentaciones que pueden resultar familiares para quien consume, como las gominolas.
La ASPB mantiene además un sistema de actuación ante alertas alimentarias y brotes, con inspecciones urgentes cuando existe un producto que puede suponer un riesgo para la salud. En el caso de las intoxicaciones por cannabinoides en alimentos, la notificación de los casos permite reunir información clínica y sobre el producto para orientar la respuesta de salud pública.



