La regulación de los cigarrillos electrónicos (vapeadores), los productos de tabaco calentado y las bolsas de nicotina en Argentina centró el encuentro El Poder de la Innovación: Cómo Argentina cambió de rumbo y qué significa para la región, celebrado el 11 de agosto en Buenos Aires. Según informó Ámbito, la jornada reunió a profesionales sanitarios, representantes del Ministerio de Salud y participantes de distintos países.
El encuentro tuvo lugar después de que el Ministerio de Salud argentino aprobara la Resolución 549/2026, publicada el 4 de mayo. La norma sustituyó el anterior esquema de prohibición por un sistema de registro, comercialización y fiscalización de estos productos y creó el Registro de Productos de Tabaco y Nicotina (RPTN). Los cigarrillos electrónicos estaban sujetos desde 2011 a una prohibición de importación, distribución y comercialización, mientras que los productos de tabaco calentado habían sido prohibidos en 2023.
La nueva regulación establece requisitos sobre composición, etiquetado, trazabilidad y seguridad. Entre otras medidas, los líquidos de los cigarrillos electrónicos deberán tener una concentración de nicotina inferior a 20 miligramos por mililitro y solo podrán incorporar aroma a tabaco. Los dispositivos de un solo uso con líquidos precargados no podrán comercializarse. En el caso de los sticks de tabaco calentado, el único sabor autorizado será también el tabaco, mientras que las bolsas de nicotina tendrán un máximo de 8 miligramos de nicotina por unidad y únicamente podrán utilizar sabores o aromas de tabaco y mentol.
Durante el encuentro, el secretario de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud, Saúl Flores, defendió un modelo regulatorio que tenga en cuenta las diferencias entre los productos. Según sus declaraciones recogidas por Ámbito, señaló que ninguno de ellos está exento de riesgos y que la mejor opción para proteger la salud continúa siendo no empezar a consumir o abandonar completamente el tabaquismo. Flores situó la reducción de daños como una estrategia complementaria dentro de las políticas de control del tabaco.
Otros participantes defendieron durante la jornada una mayor diferenciación entre los cigarrillos convencionales y los productos que no implican combustión. Federico Fernández, de Somos Innovación, sostuvo que el nuevo marco permite pasar de un mercado que funcionaba bajo una prohibición a otro sujeto a controles y trazabilidad. Profesionales sanitarios participantes en el encuentro también defendieron el papel de los productos sin combustión dentro de las estrategias de reducción de daños. Estas fueron algunas de las posiciones expresadas durante la jornada, según la información publicada por Ámbito.
En un documento publicado en noviembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que la industria del tabaco y la nicotina recurre cada vez más al discurso de la reducción de daños para promocionar cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y productos de tabaco calentado. En ese mismo texto, la OMS recoge una serie de requisitos regulatorios mínimos para estos productos con el fin de proteger la salud pública.
La protección de adolescentes aparece también entre los argumentos recogidos por el Gobierno argentino para regular estos productos. La Resolución 549/2026 cita los resultados del séptimo estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en estudiantes de enseñanza secundaria, elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas de SEDRONAR en 2025. Según esos datos, los vapeadores y cigarrillos electrónicos registraron una tasa de consumo del 35,5% entre la población escolar de secundaria analizada.



