La legislación debería incluir la necesaria formación de los profesionales sanitarios y de otros sectores que puedan estar relacionados con el uso del cannabis medicinal.
Se debe mirar a la persona relacionada con el chemsex como un todo que incluya la salud sexual, la salud física, la salud mental y el consumo de drogas.
Los hallazgos subrayan la necesidad de servicios de tratamiento de drogas que sean sensibles al género y flexibles para satisfacer las diversas necesidades de las mujeres