Las más recientes estadísticas alemanas sobre muertes relacionadas con drogas reflejan un creciente número de víctimas jóvenes, así como de fallecimientos asociados con el crack, la cocaína y la mezcla de sustancias cada vez más peligrosas como los opioides.
En toda Europa, las muertes por drogas siguen siendo un importante problema de salud pública, impulsado sobre todo por el policonsumo y los opioides (incluidos los sintéticos de alta potencia).



