Un 6,7% de los alumnos catalanes tienen un uso problemático de las redes sociales, una cifra netamente superior al promedio del conjunto del Estado, que es del 5,7%. La cifra es peor entre las alumnas y en los estudiantes de bachillerato. Los estudiantes con uso problemático, además, puntúan peor en cuestiones como satisfacción con la vida y tienen mayores índices de ansiedad, depresión y riesgo de suicidio.
Este es uno de los datos más significativos del el estudio ‘Infancia, adolescencia y bienestar digital’, es una iniciativa de UNICEF España y la Universidad de Santiago de Compostela, entre otros organismos. Los investigadores relacionan este uso problemático de internet con el malestar emocional pero no de forma causal. Con todo, advierten de que «los datos revelan de manera inequívoca que quienes sufren este tipo de problemas [con las redes] tienden a presentar una peor salud mental«. Por ello, los autores piden abordar este uso incorrecto de la tecnología desde una mirada «integral y comunitaria» implicando a instituciones, familias, sistema sanitario y educativo y escuchando a los menores.



