Los programas dirigidos a desarrollar la capacidad de resiliencia deben incorporar las pespectivas y las experiencias de vida de las primeras generaciones de personas con el VIH que afrontaron la epidemia con mayor riesgo e impacto clínico y social
Tener recuentos bajos de CD4, carga viral detectable y padecer determinadas comorbilidades aumentarían el riesgo de evolución grave de la COVID-19, motivo por el que la personas con el VIH con dichos factores de riesgo deberían ser priorizadas en la vacunación
Los esfuerzos para eliminar la hepatitis C deberían dirigirse a la población con menos recursos y las personas usuarias de drogas inyectables, especialmente a las que no están tomando medicación antirretroviral y/o no reciben atención médica
Los programas de PrEP deberían incluir de forma rutinaria el cribado de estas sustancias con el fin de mejorar la adherencia y reducir el riesgo de infección por el VIH
En el peor de los casos, debido a las múltiples interrupciones en los servicios de salud como consecuencia del coronavirus, las nuevas infecciones por el VIH podrían aumentar un 9%
¿Cuál debería ser el significado profundo de la perspectiva interseccional? No tengo la respuesta, pero si querría aportar algunas reflexiones al respecto desde la práctica profesional.
La organización reúne a administraciones públicas, entidades sociales y profesionales en una jornada en Palma de Mallorca en el marco del Día Internacional del Trabajo
La OMS insiste en abordar el consumo de drogas como un problema de salud pública y en ampliar los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños.