En estos tres últimos años se ha producido un aumento en la demanda de ayuda por abuso de TIC en menores y jóvenes. Proyecto Hombre advierte un aumento de la preocupación de familiares y educadores respecto al uso problemático de las TIC en los jóvenes. Proyecto Hombre nace en 1984 para ofrecer soluciones en materia de prevención, tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias. Está formada por 27 centros autorizados que atienden anualmente, en toda España, a más de 17.000 personas con problemas de adicciones y a sus familias.
Quien así tercia es una voz autorizada, nada menos que la de F. Verdú, Director del MÁSTER EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS CONDUCTAS ADICTIVAS (www.masteradiccionesonline.com).
La premisa de Candy Crush es ser lo suficientemente básico como para que un niño en edad preescolar pueda usarlo. En las máquinas tragaperras, en las que nunca se puede predecir cuándo se va a ganar, pero se gana con la suficiente frecuencia como para querer volver a jugar una y otra vez.
En los casos más extremos los chicos han tenido que ser rescatados por la policía de la habitación, llevan años sin comer con la familia o han perdido el control de esfínteres por estar delante de la pantalla. En los últimos dos años se está viendo un comportamiento similar con las redes sociales.
Ricardo saca su dispositivo de la bolsa, le conecta sus audífonos y busca entre sus aplicaciones. Primero juega Angry Birds, luego Plants vs Zombies y finalmente Minion Rush, sólo porque necesita esperar 30 minutos más para obtener una nueva vida en Candy Crush.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.