El 9,7% de los estudiantes del municipio jugó con dinero on-line el último año, un porcentaje que aumenta en el juego presencial hasta el 22,6. Madrid ha autorizado un programa de apoyo a la prevención de adicciones en adolescentes y jóvenes de la ciudad, que llevará a cabo Madrid Salud. Dispondrá de un gasto plurianual de más de 1,4 millones de euros y una duración de dos años.
El análisis, publicado en al revista 'Developmental Psychology', estudió a 385 adolescentes durante seis años, y solo el 10% de los jóvenes mostró un comportamiento adictivo tras la prueba.
Según una encuesta de la Unidad de Investigación 'Juegos y adicciones tecnológicas' de la Universidad de Valencia realizada entre más de 7.000 escolares valencianos entre 15 y 19 años, el 57 por ciento ha jugado alguna vez, y uno de cada cinco lo hace de manera habitual.
Se pondrá en marcha el Observatorio de Adicciones comportamentales a Nuevas Tecnologías y Ludopatía.
El Hospital Gregorio Marañón albergará el Centro Integral de Prevención e...
La FAD lanzará en enero de 2020 una nueva campaña de sensibilización que tiene como objetivo alertar sobre el "riesgo" de que los menores de edad participen en apuestas deportivas o juegos de azar con dinero, tal y como lo ha acordado este martes de 10 de diciembre en la reunión del patronato, presidida por la Reina Letizia, Presidenta de Honor de la organización.
El 48,4% de los estudiantes de 14 a 18 años ha probado cigarrillos electrónicos, frente al 20,1% de 2016. Desde 2010, la percepción de riesgo del cannabis es menor que la del tabaco. El consumo de alcohol reciente desciende (del 67% al 58,5%), pero aumentan las borracheras en el último mes (el 24,3% frente al 21,8%). Por primera vez, la encuesta recoge el consumo de videojuegos: el 82,2% dice haber jugado a videojuegos en el último año. El uso compulsivo de internet se ha estabilizado en un 20%. El consumo de cocaína alcanza mínimos históricos: menos del 1% de los jóvenes reconoce haberla consumido en el último mes.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.