Una investigación de varios centros españoles muestra que la mortalidad entre los pacientes a los que se aplica esta terapia sustitutiva es notablemente inferior inferior.
Así concluye un estudio liderado por científicos españoles, que expone cómo esta terapia sustitutiva es menos necesaria en personas adictas no infectadas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.