El consumo de alcohol y tabaco por parte de los jóvenes de 15 y 16 años sigue disminuyendo en Europa pero los expertos alertan de la aparición de nuevas drogas y de otros comportamientos adictivos, como el relativo al uso incontrolado de internet.
Según revela una nueva investigación publicada en 'Circulation: Cardiovascular Genetics', fumar deja su "huella" en el genoma humano en la forma de la metilación del ADN, un proceso por el cual las células controlan la actividad de los genes.
Con la nueva norma el Gobierno pretende prohibir los "pretextos comerciales" que hagan referencia a que "un determinado producto de tabaco es potencialmente menos nocivo que otros, o presenta un riesgo reducido para la salud del consumidor".
Según un comunicado de la Junta, el trabajo ha estado realizado por las especialistas Patricia Guerrero, Ana Paulina Gómez-Bastero y Concepción Romero, bajo la coordinación del responsable de la citada Unidad de Neumología, Teodoro Montemayor, con el objetivo de analizar los resultados obtenidos tras la aplicación del cuestionario 'Chronic Obstructive Pulmonary Disease-Population Screener' (COPD-PS) en las consultas de deshabituación tabáquica.
La Universidad de Helsinki (Finlandia) ha realizado un estudio para analizar, durante 15 años, a los pacientes con hemorragia subaracnoidea que, además, fuman y comprobar si las políticas nacionales de tabaco han reducido la incidencia de ictus.
La venta de cigarrillos cae un 61% en diez años por la subida de precios, las restricciones legales y la conciencia social. Pero Osakidetza avisa: el 20% de los vascos aún fuma.
Un análisis concluye que aunque las personas que consumen más drogas y alcohol tienen más relaciones sexuales, no existe una relación de causa y efecto.
El artículo Patología Dual: presente y futuro, de Marta Torres, Francina Fonseca y Joan I. Mestre-Pintó aborda la complejidad clínica y social de la Patología Dual.