Científicos norteamericanos consideran que en un 52% de los casos en que los jóvenes comienzan a fumar es atribuible a la exposición al tabaco en la gran pantalla.
Los obesos y los grandes fumadores deberán comprometerse firmemente a dejar sus hábitos –haciendo dieta y dejando de fumar respectivamente– si quieren seguir recibiendo asistencia gratuita por parte de la sanidad pública británica.