La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha expresado hoy su respaldo a la regulación del consumo del cigarrillo electrónico y equiparar su utilización a la del tabaco, al tiempo que pide que se consideren un "producto medicamentoso".
La OMS desaconseja el uso del cigarrillo electrónico y los profesionales sanitarios españoles alertan de que contiene algunas sustancias idénticas al convencional y con efectos a largo plazo desconocidos.
Sanidad y las CCAA elaboran una norma estatal para prohibir su consumo en estas instalaciones. Ana Mato reconoce que se ha producido "un intenso debate".
Cada trabajador fumador cuesta una media de 2.000 euros a su empresa, de los que 1.500 euros corresponden a ausencias para fumar y 500 a bajas por enfermedad, según datos de la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo en el Ámbito Sanitario.
En una respuesta parlamentaria, el Gobierno reconoce que es "un producto problemático". España carece de una normativa específica, pero la UE apuesta por equiparlo con el tabaco.
Informes de autoridades europeas revelan que drogas sintéticas producidas en el Viejo Continente cruzan el océano Atlántico y llegan al mercado latinoamericano, impulsando alianzas transnacionales y esquemas de trueque.
El nuevo informe de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas estima 307.407 muertes atribuibles al alcohol entre 2001 y 2021. El cáncer es la primera causa, por delante de las enfermedades digestivas.
Las entidades sanitarias, científicas y sociales denuncian un conflicto de intereses y diez de ellas reclaman suspender el curso sobre riesgo cardiovascular que la UEx celebrará la próxima semana en Jarandilla de la Vera