América Latina sigue siendo el principal proveedor de la cocaína que llega a Europa. Sin embargo, reportes recientes revelan la existencia de una «ruta inversa»: el tráfico de drogas sintéticas —fundamentalmente MDMA (conocido como éxtasis)— producidas en el Viejo Continente con destino a mercados de Latinoamérica.
En su Informe Europeo sobre Drogas de 2025, la Agencia de las Drogas de la Unión Europea (EUDA) y Europol advirtieron que las redes criminales emplearon, por ejemplo, sistemas de intercambio de mercancía de MDMA por cocaína.



