El abuso de bebidas alcohólicas es un problema de alcance mundial. Así lo evidencian los datos de laOrganización Mundial de la Salud cuando afirman que el alcohol causa 2,5 millones de muertes al año en el mundo y de ellas, 320.000 corresponden a jóvenes de entre 19 y 25 años.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.