Las relaciones heterosexuales sin protección suponen la primera causa de infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en las Islas, mucho más que el uso de jeringuillas contaminadas por drogodependientes, un asunto que preocupa a la Dirección General de Salud Pública.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.