Expertos instan a "dejarse de evasivas" y explorar el uso de la psilocibina, el ingrediente activo de las 'setas mágicas', y otros psicodélicos para aliviar la angustia, a menudo abrumadora, a la que se enfrentan las mujeres con cánceres ginecológicos en fase avanzada. Así lo piden los médicos en un comentario publicado en línea en el 'International Journal of Gynecological Cancer'.
La psilocibina, un compuesto psicodélico que se encuentra en los hongos 'mágicos', fomenta mayores conexiones entre diferentes regiones del cerebro en las personas deprimidas, liberándolas de patrones de rumiación y de excesiva concentración en sí mismas, según un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de California (UC San Francisco) y del Imperial College de Londres, publicada en la revista 'Nature Medicine'.
En su día eran tabú. Ahora, los psicodélicos son objeto de numerosas investigaciones como herramienta efectiva contra las adicciones, el estrés postraumático o la depresión. Una línea más reciente de investigación gira en torno a las microdosis: tomar una cantidad muy pequeña de un alucinógeno para obtener un efecto sutil, la opción preferida —aunque por el momento no legal— de cada vez más usuarios.
MDMA para el tratamiento de la ansiedad social, alcoholismo y estrés postraumático; psilocibina para la anorexia, depresión y alcoholismo; DMT para la depresión y el alcoholismo y CBD para la ansiedad
El estudio evaluará el uso de psilocibina para aliviar el trastorno de estrés postraumático entre 30 veteranos de guerra y se espera que esté en marcha dentro de nueve meses.
Las investigaciones sugieren que estas drogas pueden ayudar a tratar enfermedades tan comunes como la depresión, si se administran bajo supervisión médica.
Además han pedido recursos específicos para mujeres, como la creación de espacios seguros, grupos terapéuticos exclusivos y recursos residenciales no mixtos
Una revisión internacional concluye que la comercialización del cannabis se asocia con más consumo y trastorno por consumo, mientras que la descriminalización no muestra ese patrón.