Uruguay presenta su Estrategia Nacional de Drogas 2026-2030, con metas, indicadores y un plan de acción centrado en la salud pública y los derechos humanos.
Acontecimientos dramáticos como los recientemente sucedidos en el Estrecho de Gibraltar, y la reacción social y política que han acarreado, nos recuerdan que todavía estamos lejos de pensar, y de aplicar, una política de drogas que integre de manera satisfactoria las principales aristas sociales, políticas, económicas y humanas de este complejo fenómeno
La Asociación Proyecto Hombre estará presente un año más en la 65ª edición de la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas (CND). En esta ocasión, Proyecto Hombre tendrá una especial participación al liderar un evento bajo el título: “Promoción de intervenciones de la sociedad civil basadas en la evidencia en colaboración con Estados Miembros y Organizaciones Internacionales”.
El evento se realiza en el marco de los Diálogos Suramericanos sobre Drogas, que iniciarán en Chile y luego se desarrollarán en Brasil, Uruguay, Perú y Colombia.
En el marco de Naciones Unidas, el Gobierno se la ha jugado por el cambio en la política global de drogas, pero las ambiciones de su agenda son más grandes que sus capacidades.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.