En este artículo se repasan los principales trastornos derivados de un abuso de estas nuevas tecnologías, hoy día ya no tan nuevas, como son la nomofobia o la cibercondría, y ciertas prácticas o tendencias como el phubbing. El texto también resalta la necesidad de educar para prevenir y que las madres y padres sean buenos referentes para sus hijos en el uso de estas tecnologías.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.