este tipo de publicaciones suelen mostrar el consumo de alcohol en contextos festivos y glamurosos, presentando el producto como un símbolo de diversión, éxito social y estatus.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.