Las mujeres relacionadas con la criminalidad en un contexto de drogas no solo son juzgadas como criminales, sino que el Estado ha sido omiso en atender sus necesidades
COPOLAD acompaña el trabajo de Fiscales de América Latina, Caribe y Europa para diseñar pautas de actuación que aborden de forma diferenciada la situación de mujeres vulnerables explotadas por redes de trata y que se ven involucradas en el tráfico de drogas.
El detective que estuvo a cargo de analizar gran parte de los datos contenidos en la investigación asegura que no es cierto que las mujeres estén asumiendo el liderazgo de las organizaciones criminales y apunta a que, cuando ocurre, se trata de algo circunstancial.
La clave para atacar la violencia es entenderla: ¿de dónde viene? ¿Cómo se reproduce? ¿Cómo lidiar con ella? Y un nuevo enfoque para conseguirlo es preguntar a quienes la protagonizan
En Honduras, uno de los países más violentos del mundo, 60% de las muertes son atribuidas al crimen organizado. Hay 37 homicidios por cada 100,000 habitantes y ninguna de las 18 provincias se libra de su control. Pero no es un fenómeno nuevo.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.