En su día eran tabú. Ahora, los psicodélicos son objeto de numerosas investigaciones como herramienta efectiva contra las adicciones, el estrés postraumático o la depresión. Una línea más reciente de investigación gira en torno a las microdosis: tomar una cantidad muy pequeña de un alucinógeno para obtener un efecto sutil, la opción preferida —aunque por el momento no legal— de cada vez más usuarios.
Ayahuasca, microdosis de LSD, psilocibina... las drogas psicodélicas gozan de una nueva vida con fines terapéuticos medio siglo después de la explosión ‘hippie’. Varios libros relatan este resurgir.
¿Cuál debería ser el significado profundo de la perspectiva interseccional? No tengo la respuesta, pero si querría aportar algunas reflexiones al respecto desde la práctica profesional.
La organización reúne a administraciones públicas, entidades sociales y profesionales en una jornada en Palma de Mallorca en el marco del Día Internacional del Trabajo
La OMS insiste en abordar el consumo de drogas como un problema de salud pública y en ampliar los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños.