Un plan piloto quiere prevenir en la escuela la adicción al juego de los menores de edad.El pasado año fueron tratados once chavales por su "enganche".
Naipes, dados, ruleta, loterías. Pueden atrapar a una persona y no volverla a soltar. La aprisionan tanto como lo hace el mismo cigarrillo o el alcohol. Y así, esta persona se convierte en un dicto más. Adicto al juego o ludópata.
Alertan de una «bolsa oculta» de mujeres ludópatas, y entre los trastornos alimenticios, revelan que entre el tres y el cinco por ciento de la población femenina padece bulimia.
Los resultados del gabinete de drogodependencias relativos al año 2002 constatan la aparición de ludopatías que representan un 5,64% de los 638 casos tratados por los técnicos, cuando el año anterior no se había registrado ninguna situación de estas características.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.