El Gobierno holandés aprobó ayer la distribución de heroína bajo prescripción médica para los adictos crónicos como una «solución para mejorar su situación».
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Carmen Mas, apostó ayer por el uso terapéutico de la heroína como solución al problema de los toxicómanos en las ciudades.
Los toxicómanos de Lanzarote han elaborado todo tipo de teorías. Algunos dicen que la guerra de Afganistán ha perjudicado el tráfico de estupefacientes; otros, que Bin Laden ha intoxicado con ántrax la heroína que exporta su país. Muchos, sin embargo, sospechan que alguien importante se aloja en la isla o va a viajar en los próximos días y que, por eso, la Policía ha limpiado la calle de camellos. En verdad, no andan muy desencaminados.
El fiscal antidroga del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), Luis Sanz, abogó este martes por la adopción de medidas como la administración de heroína a toxicómanos irrecuperables y la creación de narcosalas para "aminorar" el problema de focos de droga como el de Campanar.
"La Generalitat administrará heroína si se demuestra que es eficaz. Nuestra autonomía será la primera en incluirlo en la ley que está en proceso de aprobación", explicó ayer el director general de Drogodependencias, Bartolomé Pérez. La medida se plantea para reducir los delitos derivados del tráfico de estupefacientes.
¿Es la prescripción médica de la heroína una opción de tratamiento para la adicción a la heroína? Han intentado responder a esta pregunta muchos investigadores, y se ha abordado en Suiza y en Holanda, aunque también en otros países, como Alemania, Francia o Bélgica, muchos profesionales buscan la evidencia científica y soluciones para personas que viven situaciones difíciles.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”