Si la iniciativa pionera de la Junta de Andalucía de administrar heroína a toxicómanos con fines terapéuticos da buenos resultados, el Gobierno estaría dispuesto a generalizar el ensayo a toda España.
Psiquiatra y Director del programa suizo de dispensación de heroína. El año pasado preparó en Sevilla el ensayo de la Junta de Andalucía que ha aprobado el Ministerio de Sanidad.
Mientras la alarma aumenta en torno a la ingesta de alcohol, el uso de pastillas y la experimentación con cocaína, la adicción a la heroína es ya, en buena parte, un patrón perteneciente al pasado.
La Agencia Española del Medicamento, dependiente del Ministerio de Sanidad, ha aprobado los ensayos clínicos con heroína en toxicómanos solicitado por la Junta de Andalucía. Los experimentos se realizarán con dos grupos de unas cien personas, pacientes adictos a la heroína que no responden a la metadona.
Como si le cosieran la boca a un comedor compulsivo, ése es el efecto que consigue el programa de deshabituación Nimrod en adictos a la heroína. La base del tratamiento son unos implantes que, colocados bajo la piel, liberan un fármaco que anula el efecto de la droga y, por tanto, el deseo de consumir. Por primera vez, un estudio español confirma los resultados de la terapia.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.