Las plataformas tendrán que ser responsables de los terceros que venden a través de sus servicios, ceder datos a las autoridades o demostrar que trabajan para eliminar el contenido ilícito.
La reforma prevé crear una red de laboratorios nacionales forenses y toxicológicos para favorecer el intercambio de información sobre tendencias y nuevas sustancias
Los puertos del Mar del Norte, como Amberes, Rotterdam y Hamburgo, han eclipsado a los tradicionales puntos de entrada en España y Portugal de la cocaína que llega a Europa Occidental.
La iniciativa, registrada en la Comisión Europea, pretende elevar de manera progresiva la edad mínima legal para comprar cigarrillos hasta su abolición
Aproximadamente 83,4 millones de personas, es decir el 29 por ciento de los adultos (de 15 a 64 años) de la Unión Europea han consumido alguna vez una droga ilegal, siendo el cannabis la sustancia más consumida; más de 22 millones de adultos europeos que declararon haber consumido cannabis en el último año.
Un servicio de análisis de sustancias crea conciencia sobre los efectos positivos y adversos de una sustancia y educa a las personas usuarias acerca de los métodos de reducción de riesgos.
Si los países de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) introdujeran un nivel mínimo de impuesto del 15 por ciento sobre el precio de venta al por menor por unidad de alcohol, independientemente del tipo de bebida alcohólica, se salvarían 133.000 vidas al año, según un estudio realizado por el Consejo Consultivo sobre enfermedades no transmisibles (ENT) de OMS Europa.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.