El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, propondrá en la VI Cumbre de las Américas el inicio de un debate sobre la posibilidad de dar un viraje en las políticas antidrogas prohibicionistas.
Que Estados Unidos esté dispuesto a discutir la legalización durante la próxima Cumbre de las Américas en Cartagena, es un paso histórico. Se trata de la primera vez que este debate será planteado por los jefes de Estado.
El gobierno de Barack Obama cuestionó las trabas halladas durante el año pasado para el trabajo de la Drug Enforcement Administration (DEA) en la Argentina.
Aunque su uso es ilícito en Estados Unidos, en virtud de una ley ratificada por el presidente Richard Nixon en 1970, un total de 15 Estados y la capital federal permiten su uso médico, para paliar el dolor.
Desde la década de los ochenta, el gobierno estadunidense se decidió por una política enfocada a combatir con las armas el tráfico ilegal de drogas. Esa estrategia se exportó al mundo, con graves resultados para países como México y Colombia.
El concejo municipal de la ciudad de Oakland, en California (oeste de Estados Unidos), aprobó un plan que permitirá el cultivo en gran escala de marihuana y su comercialización.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.