El consumo de drogas entre los trabajadores tiene numerosos efectos negativos en las empresas donde trabajan, como el descenso de su rendimiento y de su productividad, así como deterioro de la imagen de la empresa y aumento de los conflictos personales con el resto de compañeros de trabajo.
El abuso de muchos tipos de drogas ilegales, impulsado por las ventas en Internet, está creciendo en todo el mundo, dijeron el miércoles responsables internacionales de la lucha contra este tipo de sustancias, según informa Reuters.
El crecimiento del consumo de drogas entre los sectores jóvenes de la población venezolana, en especial la radicada en la importante zona central del país, ha movilizado la atención de la Universidad Experimental Libertador (UPEL) y su Instituto Pedagógico de Caracas (IPC).
Según los datos facilitados por la CAEB las drogas en la empresa provocan un 31,3% de disminución de la productividad, un incremento del 25,7% de Accidentes laborales además de los efectos negativos en los compañeros
El acuerdo busca ayudar a prevenir el uso de drogas entre los funcionarios y a crear conciencia de los graves problemas personales, laborales y familiares que ello acarrea
La Confederación Española de Agrupaciones y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) señaló hoy la necesidad de "adoptar medidas urgentes" para tratar estas patologías y advirtió de que el consumo de drogas es sólo una causa de las mismas.
La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) alertó hoy sobre los rebrotes de determinadas enfermedades mentales (esquizofrenia, trastorno bipolar) ligadas al consumo de estupefacientes.
Según un relevamiento realizado por la Facultad de Medicina de la UBA, los jóvenes que fuman tabaco corren un mayor riesgo de empezar a consumir estupefacientes
Entre 13 y 15 años los niños solo podrán acceder a cuentas infantiles supervisadas por los padres y hasta los 18 años solo tendrán acceso a plataformas que no apliquen diseños que puedan provocar adicción
Informes de autoridades europeas revelan que drogas sintéticas producidas en el Viejo Continente cruzan el océano Atlántico y llegan al mercado latinoamericano, impulsando alianzas transnacionales y esquemas de trueque.