Estar expuesto al humo del tabaco aumenta en un 30% el riesgo de muerte cardiovascular. En el primer año de abandono, el riesgo se reduce a la mitad y a los cinco años se acerca al de los que nunca han fumado, además, en el caso de las personas que han sufrido ya un infarto y dejan el tabaco ven reducida su mortalidad en un 36% a los dos años.
La capacidad de ejercicio de los fumadores no solo se ve reducida por el daño pulmonar, sino por la reducción de la vasculatura que irriga los músculos del cuerpo. La identificación de los productos químicos responsables es un aspecto clave que debe ser evaluado en ulteriores investigaciones, indican los investigadores.
Se suma a la campaña 'El tabaco rompe corazones' para concienciar de las graves repercusiones cardiovasculares de su consumo. El acto central de la jornada estará presidido por la consejera de Sanidad, tendrá lugar en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria (UC) e incluirá la entrega de diplomas de la Red Cántabra de Centros Sanitarios Sin Humo.
La distribución por las empresas de los parches y chicles de nicotina o, incluso, de los cada vez más populares cigarrillos electrónicos no ayuda a que sus trabajadores dejen de fumar.
La Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NeumoMadrid) ha avisado de que los nuevos dispositivos para fumar 'IQOS' son "igual de tóxicos" que los cigarrillos normales, ya que contienen una cantidad de nicotina similar, e igual de adictivos para quienes los consumen, por lo que "no sirven de ayuda" para abandonar el hábito del tabaquismo.
La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha advertido de que el tabaco es uno de los principales factores de riesgo que más afecta a la voz, en marco del Día Mundial de la Voz, que se celebra este lunes.
Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte (UNC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, muestra que los líquidos empleados en los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) están lejos de ser inofensivos y contienen ingredientes que pueden variar ampliamente de un tipo de cigarrillo electrónico a otro.
Un análisis de datos de un estudio previo de más de 1.350 fumadores que intentaban dejar el tabaco después de una hospitalización encontró que aquellos que informaron de haber usado cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) durante el periodo de estudio tenían menos probabilidades de haber dejado de fumar exitosamente seis meses después de entrar en el estudio.
Las apuestas ganan terreno entre la población más joven, impulsados por la facilidad de acceso y la normalización de estas prácticas. Los últimos datos alertan de un aumento de los casos de juego problemático en la adolescencia.