La tendencia entre los niños más pequeños a beber con frecuencia refrescos con cafeína puede indicar un mayor riesgo de consumo de alcohol en el futuro, según sugiere una nueva investigación publicada en la revista en la revista especializada 'Substance Use & Misuse'.
Cuanto más temprana sea la edad en el primer consumo de cannabis o en el uso indebido de medicamentos recetados más rápido es el desarrollo de los trastornos por consumo de sustancias, según un estudio de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, que ha medido la prevalencia de nueve trastornos por consumo de sustancias tras el primer uso o abuso de sustancias en los jóvenes.
Jamás se consumió tanto, jamás se produjo tanto; el tráfico de la droga ha mutado como industria y se ha adaptado a los nuevos tiempos. Así lo ha hecho.
"Con el confinamiento nos encontramos animando a la gente a seguir bebiendo, a no hacer ningún cambio. A algunas personas incluso se les llegó a suministrar alcohol cuando no podían conseguirlo", cuenta Rebecca Lawrence, psiquiatra especializada en adicciones
un estudio de la relación del tamaño de las copas de vino con la cantidad servida en bares y restaurantes demuestra que a mayor tamaño, mayor cantidad servida.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.