La ley regional de drogas, en vigor desde 1997, no ha logrado uno de sus principales objetivos: reducir el consumo de alcohol entre los jóvenes, más bien ha resultado contraproducente.
La reciente muerte de dos jóvenes tras ingerir drogas de laboratorio en una macrofiesta "rave" nos ha acercado a una realidad desconocida para muchos adultos, y una moda peligrosa muy extendida en los diez últimos años entre la población adolescente como elemento de integración social en todo tipo de fiestas.
Un estudio que publica el último "Journal of the American Medical Association" (JAMA) ha detectado que, a medida que aumenta el tiempo de consumo de esta droga, se incrementan también los daños cognitivos: "falla" la memoria y la capacidad de atención.
El año pasado fallecieron en la Comunidad de Madrid 158 personas a causa del consumo de drogas. Esta cifra supone un descenso de víctimas del 8% frente a lo ocurrido en 2000, ya que ese año murieron 172.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.