Las sustancias más consumidas entre estos conductores que requirieron hospitalización fueron el cannabis (188), la cocaína (157), la anfetamina o metanfetamina (86), seguidas por los opiáceos (59).
Aunque salió aprobado a finales de diciembre, el cambio de normativa en la Ley entra hoy en vigor y prohíbe terminantemente beber a los conductores menores
Investigadores del Hospital General de Massachusetts ha descubierto que un procedimiento no invasivo de imágenes cerebrales es una forma objetiva y fiable de identificar a las personas cuyo rendimiento se ha visto afectado por el THC.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.