La cocaína es un potente estimulante cuyos efectos son la eliminación de la sensación de sueño y cansancio, así como el aumento de la seguridad subjetiva y estado de euforia. Pero lo que no se sabe es que, además, puede provocar agresividad y síntomas de ansiedad o depresión, provoca una gran dependencia, alteraciones mentales y físicas y que, aunque sólo se consuma esporádicamente, termina pasando factura y puede provocar la muerte.
Un hospital de Granada reabre el debate sobre el uso terapéutico de las drogas al tratar a 23 pacientes con heroína Sanidad iniciará terapias grupales para nuevos drogadictos el año que viene Los temores se han cumplido y el consumo se ha duplicado en sólo dos años
La Fundación de la Comunidad Valenciana para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias (Fepad) ha organizado un curso en Valencia en el que un grupo de expertos abordará la utilidad de los fármacos aplicados en el tratamiento de la adicción a la cocaína
Un equipo dirigido por investigadores del Massachusetts General Hospital de Boston (Estados Unidos) ha identificado inesperadas diferencias estructurales en el cerebro de adictos a la cocaína utilizando sofisticadas técnicas de imagen.
Varón, soltero, sin hijos, con una edad media de 31 años, consumidor de varias drogas, fundamentalmente de cocaína, nivel socioeconómico medio, parado aunque cada vez son más los que tienen empleo, con problemas con la justicia aunque en menor medida que hace una década.
La doctora Begoña Gonzalvo explicó que en los últimos años se ha visto como cambiaban los patrones de consumo de la cocaína, al detectarse un crecimiento en diversos entornos laborales
Según el último informe del OEDA, el consumo de drogas ilegales en el último mes entre estudiantes de 14 a 18 años cae del 16,5% al 12,3%, mientras en adultos sube del 9,2% al 11,8%
Un estudio nacional de la Universidad Rutgers, el primero en casi dos décadas, revela que el 42.7% de los jóvenes de 13 a 17 años participó en apuestas
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.