España es líder mundial en el consumo de benzodiacepinas, un medicamento usado para tratar problemas de ansiedad, estrés, insomnio, contracturas musculares y convulsiones epilépticas
Ansiolíticos y antidepresivos, moduladores del sueño, analgésicos, antiinflamatorios y protectores gástricos. Estos son, por orden, los fármacos de los que más abusamos los españoles. Un abuso que no está exento de efectos secundarios.
Un 45 por ciento de empleados públicos consume prácticamente a diario fármacos psicoactivos (ansiolíticos, antidepresivos y somníferos, entre otros), según un estudio elaborado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.