Un proyecto piloto del Hospital 12 de Octubre constata los beneficios que aporta la terapia asistida con animales, complementaria a la atención clínica habitual del servicio de Psiquiatría, en los pacientes alcohólicos de cara a abandonar esta adicción.
La adolescencia y la edad adulta son períodos vitales en los que se producen muchos cambios. En algunos casos, los diferentes cambios y sucesos acaecidos durante la adolescencia pueden ser causa de estrés o aprensión, y, en determinadas ocasiones, si no se reconocen y controlan, estos sentimientos pueden causar problemas de salud mental.
El consumo regular y moderado de alcohol (un promedio de 14 vasos por semana) es un factor de riesgo modificable para la fibrilación auricular (FA), según ha concluido un estudio de investigadores australianos que ha sido publicado en la revista 'HeartRhythm'.
Un nuevo estudio, publicado en 'JAMA Network Open', sugiere que las personas mayores de 65 años que recientemente han sido diagnosticadas con insuficiencia cardiaca pueden continuar bebiendo cantidades moderadas de alcohol sin empeorar su trastorno. El estudio, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, mostró un beneficio de supervivencia para los bebedores moderados en comparación con los que se abstuvieron de consumir alcohol.
Un equipo del Departamento de Fisiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla (US), junto con el investigador Javier Díaz Castro, de la Universidad de Granada, ha patentado a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas una invención relacionada con el uso del selenio (Se) en forma de selenito sódico como antioxidante para reparar el daño que produce en el ADN un consumo agudo de alcohol en un pequeño periodo de tiempo.
Todas las drogas en España las toman más los hombres que las mujeres menos los hipnosedantes y analgésicos opioides, ambos adquiridos con receta y las sustancias más consumidas solo por detrás del alcohol y tabaco.
Los trabajadores en prevención e intervención apuntan a un sesgo de género en la salud –las mujeres van más al médico y se las medicaliza antes– y a la dificultad de reconocerse como drogodependiente ante estas sustancias.
Las apuestas ganan terreno entre la población más joven, impulsados por la facilidad de acceso y la normalización de estas prácticas. Los últimos datos alertan de un aumento de los casos de juego problemático en la adolescencia.