La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado tres informes en los que, entre otros aspectos, avisa de que los cigarrillos electrónicos, tanto los que contienen nicotina como los que no, son "inseguros" y perjudiciales para la salud, y que los productos que calientan el tabaco pueden causar cáncer.
Un 6,73% de los fumadores ha dejado el hábito tabáquico y un 5,98% ha reducido su consumo durante el confinamiento. Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta "Tabaco, otras formas de consumo y confinamiento", llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) y las comunidades autónomas de La Rioja y Murcia, en la que han participado 17.017 personas.
El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Serafín Romero, ha avisado de que si se hiciera un seguimiento directo y diario de las muertes por tabaco, como se está haciendo con los fallecidos por el nuevo coronavirus, habría un confinamiento antitabaco y se estaría ante una situación que dejaría a la sociedad "bastante perpleja".
El 70 por ciento de los fumadores españoles ha intentado dejar de fumar al menos una vez en su vida y, de media, lo han intentado hasta cuatro veces, según se desprende de la encuesta 'Rompe con la Nicotina', elaborada por Pfizer con motivo de la celebración, este domingo, del Día Mundial sin Tabaco.
Hasta un 40 por ciento de los fumadores asegura haber fumado más desde que empezó la crisis del COVID-19, según una encuesta 'on line' realizada por Top Doctors publicada con motivo del Día Mundial del Tabaco, que se celebra el próximo 31 de mayo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que los fumadores corren mayor riesgo de sufrir síntomas graves y de morir por Covid-19, desmintiendo de esta forma algunos pequeños estudios que apuntaban que la nicotina podría ser un factor protector contra el nuevo coronavirus.
El documento plantea mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico, fortalecer la educación sexual y reducir el estigma asociado a las ITS hasta 2030
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.