Una encuesta sobre más de 80.000 adolescentes ha revelado que las amistades fuera de la escuela están más fuertemente asociadas con el consumo de alcohol que las amistades escolares, según publican sus autores en la revista de acceso abierto 'PLOS ONE'.
Un estudio llevado a cabo por University of Medicine and Health Sciences (Estados Unidos) ha evidenciado que el consumo frecuente de cannabis entre los adolescentes reduce en el futuro el coeficiente intelectual.
Se debería minimizar su impacto negativo sobre la salud, con acceso a jeringas esterilizadas, que eviten el contagio de hepatitis C y VIH o terapias con agonistas opioides que reduzcan la probabilidad de sobredosis
Investigadores de la Universidad de California en Davis han desarrollado una versión no alucinógena de la droga psicodélica ibogaína con potencial para tratar la adicción, la depresión y otros trastornos psiquiátricos, según publican en la revista 'Nature'.
Una nueva investigación publicada en la revista científica 'The Journal of Physiology' ha descubierto por primera vez que los niveles de alcohol, incluso si son mucho más bajos que los limites legales, perjudican la coordinación mano-ojo. Por lo tanto, la conducción puede verse afectada por el consumo de una pequeña cantidad de alcohol, aunque el conductor se sienta bien y se encuentre dentro del límite legal.
Los residuos que quedan en el ambiente y en las superficies interiores debido al humo del tabaco también podría ser perjudiciales para la salud, según un estudio liderado por la Universitat Internacional de Catalunya (UIC Barcelona), que ha detectado niveles de cotinina cuantificables en la saliva de las personas expuestas a estos residuos.
El documento plantea mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico, fortalecer la educación sexual y reducir el estigma asociado a las ITS hasta 2030
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.