Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (EDADES 2022). La sustancia más consumida en los últimos 12 meses es el alcohol que ha sido consumida por el 76,4 por ciento de los encuestados, le sigue el tabaco (39%), los hipnosedantes (13,1%), el cannabis (10,6%) y la cocaína (2,4%). Por edades, el consumo es mayor en el grupo de 15 a 34 años, salvo en hipnosedantes y analgésicos opioides, que aumenta a partir de los 35 años.
La Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) ha solicitado, durante su XXII Congreso Nacional, incluir el trastorno por juego dentro de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional Sobre Drogas, así como establecer Programas de Prevención sobre Adicciones en el Sistema Educativo.
La pérdida de habilidades de comunicación de los adolescentes por el abuso de las pantallas empeora la salud mental, según han avisado diversos expertos con motivo de la celebración de la 42ª edición de Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).
En el caso de las adicciones comportamentales, la patología dual es la norma; es fundamental que el médico o psicólogo que atiende una adicción comportamental por primera vez investigue qué trastorno mental subyace.
Uno de los problemas que ha traído consigo el confinamiento ha sido el abuso de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), de los dispositivos electrónicos, vamos, como el móvil o la tableta, por parte de nuestros menores, cuando ya era de por sí un problema.
Expertos del Hospital Vithas Xanit Internacional y Vithas Málaga han advertido de que el uso excesivo de móviles y redes sociales delante de los hijos puede provocar que el grado de interés por la lectura "disminuya entre los más pequeños".
El documento plantea mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico, fortalecer la educación sexual y reducir el estigma asociado a las ITS hasta 2030
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.