No es un problema de autocontrol individual: el juicio señala al diseño deliberado de plataformas que convierten la atención en beneficio y la dependencia en daño social.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que los trastornos por consumo de drogas se han convertido en una preocupación creciente de salud pública en la región.
La cantidad de muertes relacionadas con medicamentos recetados, ya sea a los que se accedió ilegalmente o a través de una receta médica, era particularmente preocupante.
Durante las restricciones disminuyo la prevalencia de los atracones de alcohol o "Binge drinking" en los adolescentes, pero no se eliminó, estos siguieron realizándose.
Los profesionales alertan que si para el acceso al mercado regulado se requiere una receta médica representaría una barrera para las personas que usan drogas de forma recreativas.
La controversia se centra en si esta limitación disminuirá aún más el acceso al tratamiento y si se abordarán adecuadamente las disparidades raciales y estructurales en el acceso al tratamiento de la adicción a opioides.